Ciencia para todos los públicos, o itinerarios de aproximación a la ciencia.

El uso de formatos y estilos diversos (novela, ensayo o película) es un buen ejemplo de cómo la divulgación científica puede (y debe) utilizarse como recurso educativo.

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Como profesor, ¿cuántas veces no has visto una película y has pensado: “Tengo que ponerla en clase”?¿O has leído un libro y te has imaginado a alguno de tus alumnos disfrutando de su lectura? Pero es cierto que muchas veces cuesta encontrar el momento adecuado para concretar estos buenos propósitos porque, como me comentó hace ya varios años una excelente compañera, “lo urgente se come a lo importante”.

Hace ya algún tiempo que estoy algo alejado del día a día de las aulas, pero está claro que (¡por suerte!) sigo sin perder el espíritu de trinchera, porque aún voy dándole vueltas a propuestas para hacer con mis (por ahora hipotéticos) alumnos. Y una de ellas reúne varios elementos que últimamente me son especialmente relevantes, y a los que hice referencia de manera muy rápida en la entrada ¿Sabéis por qué EEUU sí que tendrá chicas STEM?.

Me refiero al uso de recursos como los libros de ficción “científica”, los ensayos de divulgación científica y los libros de historia de la ciencia como complemento al visionado de películas con un componente científico-tecnológico importante. En una de esas notas que, digital o analógicamente, acabamos creando a lo largo de la semana, recogí hace un tiempo diversos títulos que me parecieron interesantes y con una cierta relación entre ellos.

El primer invitado es el libro “Las calculadoras de estrellas”, de Miguel Ángel Delgado. La novela nos traslada a los Estados Unidos de la Guerra de Secesión, y a través de los ojos de una niña podemos sumergirnos en la sociedad estadounidense de mediados y finales del siglo XIX. En concreto, en el mundo académico del Vassar College, una universidad pionera en cuanto al acceso de la mujer a la educación superior. Allí conoceremos el trabajo de Maria Mitchell, joven y reconocida astrónoma. Continuamos avanzando con “El universo de cristal”, de Dava Sobel. Y podemos acabar con la película “Figuras ocultas”, de 20th Century Fox, complementado con el libro en el que se basa: “Hidden figures”, de Margot Lee Shetterly.

Sin esforzarme demasiado, también me vienen a la cabeza títulos relacionados con las figuras de Alan Turing y las instalaciones de Bletchley Park (The Imitation Game, The Bletchley Circle …), Nikola Tesla, Thomas Edison y el desarrollo de la electricidad (Tesla y la conspiración de la luz, The current war, Empires of Light …), Richard Feynman y el proyecto Manhattan (Manhattan, Las esposas de Los Álamos, Feynman …).

La potencia que preveo en estos “itinerarios” es que permiten un acercamiento gradual a contenido científico más hard, de manera que cada alumno puede fijar hasta qué punto está dispuesto a avanzar. Y este punto no es fijo, sino que en muchos casos dependerá de los intereses del propio alumno.

Por otro lado, no sólo nos permite una aproximación por edades, sino también por perfil académico y además me resultan sumamente atractivas otras características como las posibilidades de trabajo en grupo, los evidentes enlaces con otras materias (ciencias sociales, matemáticas, lenguas, educación visual y plástica …), el diseño de actividades de evaluación como booktrailers o análisis de elementos no realistas en las tramas, etc.

Estoy seguro de que todos vosotros también tenéis localizados algunos de estos itinerarios. ¿Qué os parece compartirlos?